Estados Unidos · Utah · Zion · Bryce Canyon · Capitol Reef · Arches · Canyonlands · Moab · 11 min de lectura
7 días · 5 ciudades
Duración
7 días
Presupuesto estimado
US$ 1.600 a 2.200 por persona, sin vuelo
Mejor época
Abril a mayo y septiembre a octubre
Visa
ESTA o visa B1/B2, según el pasaporte
Este itinerario de 7 días por los parques nacionales de Utah recorre en auto los cinco parques, de Las Vegas a Salt Lake City: Zion, Bryce Canyon, Capitol Reef, Arches y Canyonlands. La decisión que lo organiza es ir solo de ida, con cuatro bases.
En resumen: dos días en Zion, Bryce, la Scenic Byway 12, Capitol Reef y tres noches en Moab. Tasas de 2026, visado y comida al final.

Una hora y media, 1,6 km ida y vuelta. Recoge el auto en Las Vegas por la mañana: son 2 h 45 hasta Springdale, el pueblo a las puertas de Zion, y el reloj se adelanta una hora al entrar en Utah. Después del check-in, sube en auto por la carretera Zion-Mount Carmel, abierta a vehículos particulares todo el año, y aparca justo pasado el túnel. El sendero tiene tramos con barandilla sobre el acantilado y termina en un mirador sobre Pine Creek y el fondo del Zion Canyon. El aparcamiento es pequeño: si está lleno, prueba en el siguiente apartadero.

Treinta minutos, de vuelta a Springdale. El puente sobre el río Virgin, al inicio de la Zion Canyon Scenic Drive, tiene la foto más conocida del parque: el río en primer plano y la montaña The Watchman encendida por el sol de la tarde. Llega media hora antes del atardecer para conseguir sitio en el pretil.

Cuatro horas y media, desde las 7:00. De marzo a noviembre la Zion Canyon Scenic Drive solo se recorre en el autobús gratuito del parque, que sale del centro de visitantes; toma uno de los primeros. Bájate en la parada The Grotto y sube el sendero West Rim por las curvas de Walter’s Wiggles hasta Scout Lookout, 4 km y 340 metros de desnivel, libres para cualquiera. El tramo final hasta la cima de Angels Landing, agarrado a cadenas sobre el vacío, exige el permiso del sorteo, explicado en las preguntas frecuentes. Lleva tres litros de agua por persona.

Tres horas, en autobús hasta la última parada, Temple of Sinawava. La Riverside Walk, asfaltada y llana, sigue el río Virgin durante 1,7 km hasta donde el cañón se vuelve demasiado estrecho para tener orilla: desde ahí el sendero de The Narrows va por el agua, entre paredes de 300 metros. Una hora río arriba ya muestra el mejor tramo. En Springdale se alquilan botas de neopreno y bastón, útiles en otoño, cuando el agua está fría. El parque cierra The Narrows cuando el caudal supera los 150 pies cúbicos por segundo o hay alerta de crecida: consulta en el centro de visitantes por la mañana.

Quince minutos, saliendo de Springdale a las 7:30 por la carretera Zion-Mount Carmel y su túnel de 1,8 km. El lado este del parque es otro mundo, de arenisca clara tallada por el viento, y la Checkerboard Mesa es el mejor ejemplo: las líneas horizontales son capas de dunas antiguas y las verticales, grietas del hielo. El apartadero está poco antes de la salida del parque.

Media hora, gratis. En la Scenic Byway 12, 20 minutos antes de Bryce, la carretera atraviesa dos túneles excavados en la roca roja. Para en el centro de visitantes de Red Canyon y haz la Pink Ledges Trail, un circuito de 1,6 km entre hoodoos más rojos que los de Bryce y casi sin gente.

Dos horas y media, 4,6 km, con una tasa de US$ 35 por auto más US$ 100 por adulto extranjero, que el pase para no residentes exime. Empieza en Sunset Point y baja por las curvas de la Navajo Loop hasta el fondo del anfiteatro, entre los hoodoos, las columnas de roca que dieron fama al parque. Vuelve por la Queen’s Garden Trail, la subida más suave, hasta Sunrise Point, y camina 800 metros por el borde hasta el auto. El lado de Wall Street de la Navajo Loop cierra en invierno y tras los desprendimientos: si está cerrado, baja por el lado de Two Bridges. El borde está a 2.400 metros de altitud, y el aire fino cansa en la subida.

Cuarenta y cinco minutos, después del check-in en Bryce Canyon City, a diez minutos. El mirador tiene tres niveles, y el más alto, a cinco minutos de subida, muestra la Silent City, el tramo con más hoodoos del parque, que se vuelve naranja con la última luz. Lleva abrigo: en otoño la temperatura baja cerca de cero en cuanto se pone el sol.

Cuarenta y cinco minutos, llegando 20 minutos antes del sol. Vale la pena: el mirador mira al este y el sol enciende los hoodoos uno a uno, con mucha menos gente que al atardecer. Vuelve al hotel a desayunar y toma la Scenic Byway 12 hacia el este.

Tres horas, 9,7 km ida y vuelta casi llanos, con una tasa de cerca de US$ 5 por auto. Está a una hora y cuarto de Bryce por la Scenic Byway 12, una de las carreteras más bonitas de Estados Unidos, pasando por Escalante. El sendero sigue el arroyo por un cañón de arenisca, con graneros y pinturas de los pueblos antiguos en la pared, hasta una cascada de 38 metros con una poza poco profunda. La arena cansa: sal antes de las 10:00. Después, la carretera sube el Hogsback, una cresta con precipicio a ambos lados, y cruza la montaña Boulder hasta Torrey, a una hora y cuarto.
Cuarenta y cinco minutos, gratis, a 15 minutos de Torrey. El mirador está al borde del cañón del Sulphur Creek, 240 metros más abajo; desde allí, un sendero de 500 metros lleva a Sunset Point, donde la pared de Capitol Reef se vuelve roja al final de la tarde.

Media hora, llegando a las 8:00. Fruita fue un pueblo mormón de agricultores, y los huertos de manzana, pera y melocotón plantados en el siglo XIX siguen ahí: en época de cosecha se puede recoger la fruta de los huertos abiertos. La casa de 1908 de la familia Gifford vende tartas individuales horneadas cada día, que se agotan antes del almuerzo, además de mermeladas y helado. Abre de marzo hasta finales del otoño; consulta el horario en la web del parque.

Veinte minutos, gratis, 1,5 km al este de Fruita por la carretera 24. Una pasarela de madera recorre la pared con figuras humanas con cuernos y carneros salvajes grabados por el pueblo fremont, que vivió allí entre el 300 y el 1300 d.C. Lleva prismáticos: las mejores figuras están en lo alto.

Una hora y cuarenta y cinco, 2,9 km ida y vuelta y 120 metros de desnivel, a 1 km de los petroglifos. El sendero pasa entre bloques de roca volcánica oscura y termina bajo un puente natural de arenisca de 40 metros de luz. Sal hacia Moab a las 11:00: son dos horas y media por la carretera 24, por Hanksville y el desierto.

Tres horas, 4,8 km ida y vuelta y 146 metros de desnivel, con una tasa de US$ 30 por auto en Arches, cubierta por el pase. En 2026 no hay reserva de horario de entrada: el parque la eliminó en febrero. Empieza a las 16:30 en el aparcamiento de Wolfe Ranch, donde hay un panel de petroglifos del pueblo ute. El sendero sube por una losa de roca lisa sin sombra y termina en una hondonada frente al arco de 16 metros, con las montañas La Sal al fondo. Lleva linterna para bajar a oscuras.

Una hora y media, entrando en el parque antes de las 8:00, cuando aún no hay fila en la entrada. Por el camino, para un minuto en Balanced Rock, la roca en equilibrio junto a la carretera. En la Windows Section, un sendero de 400 metros lleva al Double Arch, dos arcos que nacen de la misma base, el más alto del parque. Al otro lado del aparcamiento, un circuito de 1,6 km pasa por las North y South Window y el Turret Arch.

Dos horas, 2,6 km ida y vuelta, al final de la carretera del parque, en Devils Garden. El arco tiene 93 metros de luz y, en su punto más fino, menos de 2 metros de grosor; en 1991 se desprendió de él un bloque de 20 metros, y desde entonces el sendero de debajo está cerrado. Si tienes fuerzas, sigue por una ruta de roca con tramos de trepada hasta el Double O Arch.

Dos horas y media, gratis, a 20 minutos de Moab por la Potash Road, la carretera que bordea el río Colorado, con petroglifos y huellas de dinosaurio señalizadas en el camino. El sendero de 4,8 km ida y vuelta cruza las vías de un tren minero y sube con un cable de acero y una escalera corta hasta el Corona Arch, de 43 metros de luz. Hazlo al final de la tarde, cuando la pared está a la sombra.

Cuarenta y cinco minutos, saliendo de Moab a las 6:15, a 45 minutos, con una tasa de US$ 30 por auto en Island in the Sky, cubierta por el pase. Un sendero de 800 metros lleva al arco al borde del acantilado: al amanecer la luz rebota en la pared de abajo y enciende de naranja la cara inferior del arco. Llega antes que el sol, porque los fotógrafos se disputan el borde.

Una hora, al final de la carretera del distrito. El mirador está 300 metros por encima del White Rim, una meseta de arenisca blanca, y muestra los cañones del Green y del Colorado hasta el horizonte. El sendero de 1,6 km por la punta de la meseta llega a la última vista, sin barandilla y con mucha menos gente.

Una hora, con una tasa de cerca de US$ 20 por auto, aparte del pase por ser un parque estatal, de camino de vuelta hacia Moab. El promontorio se alza 600 metros sobre una curva en herradura del río Colorado. Sal a las 11:00 hacia Salt Lake City, a tres horas y cuarenta y cinco, para devolver el auto en el aeropuerto y tomar el vuelo de la noche. Para enlazar otra ruta en auto por el suroeste, Santa Fe está a unas seis horas de Moab: mira el itinerario de Nuevo México en 7 días.
Depende del pasaporte. Los españoles y los chilenos, del Programa de Exención de Visados, entran con la autorización electrónica ESTA, que se pide en línea al menos 72 horas antes del vuelo. Mexicanos, argentinos, colombianos y la mayoría de los latinoamericanos necesitan la visa de turista B1/B2, con entrevista en el consulado y esperas largas: empieza con meses de antelación. Lleva tu licencia de conducir vigente; el permiso internacional de conducir se recomienda y algunas agencias lo piden.
Abril, mayo, septiembre y octubre. En verano Zion y Moab superan los 38 °C, los senderos sin sombra se vuelven peligrosos por la tarde, y julio y agosto traen tormentas con crecidas repentinas en los cañones. En invierno Bryce Canyon, a 2.400 metros, tiene nieve, y algunos senderos y la Scenic Byway 12 pueden cerrar.
En octubre las noches en Bryce y Torrey bajan cerca de cero: lleva abrigo incluso en otoño.
Desde el 1 de enero de 2026, quien no reside en Estados Unidos paga US$ 100 extra por adulto en Zion y en Bryce Canyon, además de la tasa del auto, de US$ 35 en cada uno. Capitol Reef cobra US$ 20, y Arches y Canyonlands US$ 30 cada uno. La cuenta cierra con el pase America the Beautiful para no residentes, de US$ 250: cubre el auto y a todos sus ocupantes en los cinco parques, exime de la tasa extra y vale un año. Cómpralo en línea o en la primera entrada.
Reservas: Arches ya no exige horario de entrada en 2026; Angels Landing exige permiso por sorteo; los hoteles de Springdale y Moab se llenan con meses de antelación en primavera y otoño.
Vuela a Las Vegas, al aeropuerto Harry Reid, normalmente con escala desde España o Latinoamérica, y regresa desde Salt Lake City, base de Delta con vuelos a todo Estados Unidos y a Europa. La agencia cobra una tasa por devolver el auto en otra ciudad, y vale la pena: volver de Moab a Las Vegas son seis horas y media.
Son unos 1.450 km en total, con dos o tres horas de volante casi todos los días. Basta un auto normal, porque todo el recorrido está asfaltado. Echa gasolina cada vez que el depósito llegue a la mitad: entre Escalante, Torrey y Hanksville hay pocas gasolineras.
Springdale, pegado a la entrada de Zion, tiene hoteles caros a pie del autobús del parque; Hurricane, a 35 minutos, es la opción barata. En Bryce, los hoteles de Bryce Canyon City están a cinco minutos de la entrada. Torrey tiene moteles sencillos a 15 minutos de Capitol Reef. Moab es la mayor de las cuatro, con hoteles de cadena y restaurantes, y sirve de base para Arches, Canyonlands y Dead Horse Point. Los lodges dentro de Zion y Bryce son los más disputados: reserva hasta con un año de antelación.
Dentro de los parques casi no hay dónde comer aparte de las cafeterías de los lodges, así que el almuerzo de los días de sendero va en la mochila: compra pan, embutidos y fruta en el supermercado de Springdale, Bryce Canyon City o Moab la víspera. La comida típica aparece por la noche, en los pueblos base. El plato que más se ve en el sur de Utah es el taco navajo, un pan frito, el frybread del pueblo navajo, cubierto de carne picada, frijoles, lechuga, tomate y queso.

Toda hamburguesa de Utah llega con fry sauce, una salsa rosada de kétchup y mayonesa que el estado considera invento propio, para mojar las patatas fritas. En las cenas familiares y en los cafés de pueblo aparecen las funeral potatoes, una fuente de patata con queso y nata gratinada con copos de maíz, llamada así porque es el plato que se lleva a las reuniones después de los entierros.

En Capitol Reef, la parada obligada es la tarta de frutas de la Gifford House, contada en el Día 5. Qué evitar: llegar tarde a cenar en Torrey y en Bryce Canyon City, donde muchas cocinas cierran a las 21:00, y contar con alcohol en cualquier sitio. Utah tiene leyes estrictas: la cerveza del supermercado tiene como máximo un 5% de alcohol, y el vino y los destilados solo se venden en las tiendas del estado.
Son suficientes para ver los cinco parques con un sendero clásico en cada uno, pero el ritmo es intenso, con carretera casi todos los días. Con dos días más, quédate tres noches en Zion para hacer The Narrows completo y Observation Point, o suma el distrito de Needles, en Canyonlands. Con tres más, baja desde Bryce al Gran Cañón y a Horseshoe Bend, en Arizona.
Guarda este itinerario en Galmund para tener el cronograma y el mapa de cada día en el celular.
Precios verificados el 10 de octubre de 2026. Consulta el valor actual en Parque Nacional Zion, tarifas oficiales y tasa de no residente · National Park Service, pase America the Beautiful · Arches, sin reserva de horario en 2026 · Zion, permisos para Angels Landing.
Entre US$ 1.600 y US$ 2.200 por persona, sin el vuelo, para una pareja que comparte habitación y auto: seis noches en motel u hotel de cadena, auto de alquiler devuelto en otra ciudad, gasolina, comida y el pase de US$ 250 que cubre los cinco parques. El vuelo, con llegada a Las Vegas y regreso desde Salt Lake City, cuesta entre US$ 900 y US$ 1.600 desde Latinoamérica, o entre 700 y 1.300 euros desde España.
Para un extranjero, sí, y mucho en 2026. Desde el 1 de enero, quien no reside en Estados Unidos paga US$ 100 extra por adulto en Zion y en Bryce Canyon, además de la tasa del auto. Solo en esos dos parques una pareja pagaría US$ 470. El pase para no residentes cuesta US$ 250, cubre el auto y a todos sus ocupantes en los cinco parques y exime de la tasa extra.
Sí, para el tramo final con cadenas. El permiso se asigna por sorteo en Recreation.gov: el estacional abre con meses de antelación y el del día anterior acepta solicitudes hasta las 15:00. La solicitud cuesta US$ 6 por grupo y, si te toca, US$ 3 más por persona. Sin permiso, sube el sendero West Rim hasta Scout Lookout, que ya tiene la vista del Zion Canyon.
No. En febrero de 2026 el parque anunció que este año no exigirá la reserva de horario de entrada, vigente desde 2022. Basta con la tasa de entrada o el pase. A cambio, la fila en la entrada puede ser larga los fines de semana: entra antes de las 8:00. La caminata guiada de Fiery Furnace sigue exigiendo permiso.
Las dos funcionan, y lo ideal es llegar por una y salir por la otra. Las Vegas está a 2 h 45 de Zion y Salt Lake City a 3 h 45 de Moab, lo que evita seis horas de regreso por carretera. La agencia cobra una tasa por devolver el auto en otra ciudad, de US$ 100 a US$ 300, que suele salir más barata que el día perdido al volante.
¿Listo para viajar?
Guarda este itinerario en tu Galmund y lleva el cronograma, el mapa y el presupuesto contigo. Edita, comparte y sigue todo en el globo.
Guardar este itinerario en mi Galmund¿Ya estuviste allí?
Marca este viaje en tu globo y guarda tus fotos en el lugar donde las tomaste.
Marcarlo en mi globo