Islas Feroe · Tórshavn · Vágar · Saksun · Gjógv · Kalsoy · Kirkjubøur · 9 min de lectura
5 días · 17 ciudades
Duración
5 días
Presupuesto estimado
DKK 9.000 a 12.000 por persona, sin vuelos
Mejor época
Mayo a septiembre, con el pico en julio
Visa
Misma regla que Dinamarca; sin visa
Este itinerario Islas Feroe 5 días usa una sola base, en Tórshavn, y un coche de alquiler: los túneles submarinos dejan Vágar, Eysturoy, Kalsoy y Sandoy a menos de 1h30 de la capital, sin cambiar de hotel. Cambia el orden de los días según el pronóstico.
En resumen: Tórshavn, Vágar, Saksun y Gjógv, Kalsoy con el faro de Kallur y, el último día, Kirkjubøur y Sandoy. Visado, senderos de pago y comida, al final.

Del aeropuerto de Vágar a Tórshavn hay 45 minutos en coche, cruzando el primer túnel submarino. Después del check-in, empieza por la iglesia blanca de 1788, en lo alto de la cuesta que baja al puerto. Es la sede de la iglesia feroesa desde 1990. Media hora basta.

Doscientos metros cuesta abajo está la península donde la asamblea vikinga se reunía al aire libre ya en el siglo IX. Hoy las casas rojas con techo de hierba son el despacho del primer ministro, y aun así se camina libremente entre ellas.
Piérdete por las callejuelas del barrio de Reyn, justo detrás, con casas negras de madera de los siglos XVIII y XIX. Una hora.

Rodea el puerto este unos 400 metros hasta la fortaleza levantada en el siglo XVI contra los piratas. Quedan murallas de hierba, el faro y dos cañones británicos de la Segunda Guerra Mundial, cuando el Reino Unido ocupó las islas. Es el mejor lugar para ver el puerto al final de la tarde. Cuarenta y cinco minutos.

Sal de Tórshavn a las 8:45 y vuelve a cruzar el túnel de Vágar. En Sandavágur, el primer pueblo, una carretera estrecha lleva a un aparcamiento y a una caminata corta hasta el mirador del pilar de 313 metros que sale del mar. Cuarenta y cinco minutos ida y vuelta.

Es la foto más famosa de las islas, y el sendero cruza tierras de una granja privada: paga en la recepción de los dueños, al inicio del camino en Miðvágur. Sin guía cuesta DKK 200; con guía, DKK 450, con salidas a las 9:00, 12:00 y 15:00. Son unos 3 km casi llanos hasta el borde del acantilado.
Desde arriba, el ángulo correcto hace que el lago parezca más alto que el mar. Sigue hasta la cascada Bøsdalafossur, que cae al océano. Reserva tres horas y aléjate del borde si hay viento.

Diez minutos después del aeropuerto, el pueblo de Bøur mira de frente a Tindhólmur, el islote en forma de diente, y a los pilares de Drangarnir. Para en el arcén antes de la bajada para la foto desde arriba. Media hora.

Un túnel corto lleva a Gásadalur, unas pocas casas en lo alto del acantilado. Desde el aparcamiento, cinco minutos a pie llegan al mirador desde donde el agua cae al océano con la montaña detrás. Ve al final de la tarde, cuando ya se fueron los autobuses de excursión. Una hora.
De mayo a agosto puedes cambiar este día por Mykines, la isla de los frailecillos: barco desde Sørvágur, guía obligatorio y tasa de DKK 500, reservados con semanas de antelación. El sendero al faro sigue cerrado por un desprendimiento.

A una hora al norte de Tórshavn, la carretera de un solo carril termina en un valle cerrado, con la iglesia de 1858 y la laguna que se vacía con la marea baja. La tierra es de una granja: aparca donde se indica, respeta las vallas y lleva tarjeta por si cobran en la entrada. Consulta la tabla de mareas si quieres caminar por la arena hasta el mar. Una hora y media.

Vuelve a la carretera de la costa y sigue al norte. La cascada de unos 140 metros en dos saltos está junto al asfalto, con arcén para parar. Veinte minutos.

La carretera termina en la bahía más al norte de Streymoy, con playa de arena oscura y surfistas en verano. Desde el final del pueblo se ven los pilares de Risin og Kellingin al otro lado del estrecho. Almuerza aquí; en verano hay un café en la playa. Una hora y cuarto.
Alternativa de mañana: el paseo en barco a los acantilados de aves de Vestmanna, de mayo a septiembre, a 30 minutos de aquí.
Cruza a Eysturoy por el puente de Streymin, apodado el puente sobre el Atlántico, y sigue hasta Eiði. En la carretera al norte del pueblo hay un mirador hacia los dos pilares que, según la leyenda, eran dos trols convertidos en piedra por el sol. Media hora.

Vuelve por Eiði y sube la carretera de montaña: en el paso de Eiðisskarð empieza el sendero al Slættaratindur, el punto más alto del país, con 880 metros. Al otro lado está Gjógv, que debe su nombre a la garganta de unos 200 metros donde entra el mar y los barcos suben por una rampa.
Camina por el borde de la garganta y por las casas de colores y toma un café en Gjáargarður, la posada con techo de hierba. Una hora y media. Vuelve a Tórshavn por el túnel de Eysturoy, que tiene una rotonda iluminada bajo el mar.

Sal de Tórshavn a las 7:00 para tomar el ferri de la mañana de Klaksvík a Syðradalur, unos 20 minutos. Reserva en la web de SSL y llega temprano, porque el barco lleva pocos coches. Desde allí son 25 minutos de carretera y túneles hasta Trøllanes.
El sendero es de pago, DKK 200 por adulto, y lleva unas dos horas y media ida y vuelta por la cresta hasta el faro. Arriba hay una lápida de James Bond, porque la isla es el escenario del final de Sin tiempo para morir. Con niebla o viento fuerte, no subas: la cresta no tiene protección.

De vuelta al ferri, baja al puerto de Mikladalur. La estatua de 2014 cuenta la leyenda de la foca que se quitaba la piel para bailar como mujer y quedó atrapada por un pescador que se la escondió. Media hora.
De vuelta en Klaksvík, la iglesia de piedra de 1963 tiene un bote de remos colgado en medio de la nave, un homenaje a los pescadores perdidos en el mar. Treinta minutos.
A treinta minutos al noreste, el último pueblo de las islas está entre dos montañas y el mar. La iglesia de 1892 guarda una platería regalada por el gobierno británico después de que los vecinos salvaran a la tripulación de un barco inglés en 1847. Si tienes fuerzas, sube el Villingadalsfjall, sendero de pago de DKK 200. Una hora y cuarto en el pueblo.

Haz el check-out temprano y conduce 20 minutos al sur hasta Kirkjubøur, el centro religioso de las islas en la Edad Media. La catedral de San Magnus, de hacia 1300, nunca tuvo techo. Al lado están la iglesia de San Olaf, la más antigua aún en uso del país, y Kirkjubøargarður, una casa de granja de madera habitada por la misma familia desde hace 17 generaciones. Una hora y cuarto.
La entrada del túnel de Sandoy está a cinco minutos de Kirkjubøur. Abierto en diciembre de 2023, tiene 10,8 km y baja a 155 metros bajo el mar, con dibujos del artista Edward Fuglø en las paredes. Al otro lado, Sandur tiene playa de arena clara, dunas protegidas y un lago detrás. Una hora y cuarto.
Antes de volver al túnel, desvíate cinco minutos hasta Skopun, el antiguo puerto del ferri, con casas de colores y barcos de pesca. Sal de aquí antes de las 13:30: del túnel de Sandoy al aeropuerto hay cerca de 1h10 de carretera. Treinta minutos.
Las Islas Feroe están fuera del espacio Schengen, pero siguen la regla de Dinamarca: quien entra en Dinamarca sin visado, como los ciudadanos de España, México, Argentina, Chile o Colombia, también entra en las Feroe. La estancia cuenta en el límite de 90 días cada 180 sumado con Schengen. Lleva pasaporte válido, seguro de viaje y billete de vuelta.
La moneda es la corona feroesa, ligada 1 a 1 a la corona danesa, que también se acepta. La tarjeta funciona casi en todo, también en las tarifas de los senderos.
De mayo a septiembre. En junio y julio el día tiene casi 20 horas de luz, los senderos de pago funcionan todos los días y los frailecillos se quedan en Mykines hasta agosto. Mayo y septiembre tienen menos gente y precios más bajos.
El clima es oceánico: unos 11 grados en verano y cerca de 3 grados en invierno, con lluvia, viento y niebla en cualquier mes. Por eso el orden de los días de este itinerario es flexible: guarda Trælanípa y Kallur para el día más despejado del pronóstico.
No hay vuelo directo desde América Latina ni desde España. El camino habitual es llegar a Copenhague y seguir con Atlantic Airways o SAS, unas 2 horas hasta el aeropuerto de Vágar. Icelandair une Reikiavik con Vágar, lo que permite combinarlo con el itinerario de 7 días por Islandia; también hay vuelos desde Bergen, la puerta del itinerario de los fiordos de Noruega.
Recoge el coche en el aeropuerto. Las carreteras son buenas, se conduce por la derecha y hay ovejas sueltas casi en todas. Los cuatro túneles submarinos son de pago y el cargo llega a través de la empresa de alquiler: DKK 100 ida y vuelta en los de Vágar y Klaksvík y DKK 175 por trayecto en los de Eysturoy y Sandoy. En esta ruta, calcula unas DKK 1.200 por coche.
El ferri de Klaksvík a Kalsoy cuesta DKK 160 ida y vuelta por coche y hay que reservarlo en la web de SSL.
Muchos de los senderos famosos cruzan tierras de granjas, y los dueños cobran por el acceso. Precios actuales en la web oficial de turismo: Trælanípa, DKK 200 sin guía o DKK 450 con guía; Kallur, DKK 200; Villingadalsfjall, DKK 200; Drangarnir, DKK 600 con guía obligatorio; Mykines, DKK 500 con guía, más el ferri.
Una ley de turismo sostenible aprobada en 2024 creó, desde febrero de 2026, una tasa de DKK 20 por noche en alojamiento de pago, y se espera que cambie las tarifas de los senderos. Consulta el precio la víspera.
La cocina feroesa gira en torno al cordero, el pescado y el secado al viento. El skerpikjøt es una pierna de carnero secada durante meses en un cobertizo de listones, el hjallur, y servida en lonchas finas. El ræst lleva el mismo proceso hasta la fermentación, en carne o pescado, de sabor intenso. Pruébalo al menos una vez.

En Tórshavn, Áarstova ocupa casas con techo de hierba en lo alto de Tinganes y es la casa del cordero feroés, con menú degustación. Reserva.

Katrina Christiansen sirve platos feroeses para compartir en una casa de principios del siglo XVIII donde nació el escritor William Heinesen. Abre a las 17:00 y los domingos tiene almuerzo de cordero.

Para comer en casa de un feroés, busca el heimablídni: familias de granjeros y pescadores reciben visitantes a cenar, con reserva en la web de turismo. No cuentes con los cafés de los pueblos sin comprobar: fuera de Tórshavn y Klaksvík muchos solo abren en verano, así que lleva comida los días de carretera.
Para las cinco islas principales unidas por carretera, sí: Streymoy, Vágar, Eysturoy, Kalsoy y Sandoy caben en cinco días con base en Tórshavn. Con siete, puedes sumar Mykines en verano y un día libre para el mal tiempo. Suðuroy, la isla del sur, pide dos días más por el ferri de dos horas.
Guarda este itinerario en Galmund para tener las 20 paradas en el mapa y el cronograma día a día.
Precios verificados el 19 de octubre de 2026. Consulta el valor actual en Tarifas de senderos, Visit Faroe Islands · Peaje de los túneles submarinos, Tunnil · Precios de los ferris, Strandfaraskip Landsins · Entrada a las Islas Feroe, Servicio de Inmigración de Dinamarca.
Unas DKK 9.000 a 12.000 por persona sin vuelos, compartiendo coche y habitación: hotel en Tórshavn, coche de alquiler, túneles, ferri de Kalsoy, comida y los senderos de pago de Trælanípa y Kallur.
Es lo más práctico. Hay autobuses, pero con pocos horarios a los pueblos de esta ruta, como Gásadalur, Saksun y Trøllanes.
No, si puedes entrar en Dinamarca sin visado. La estancia cuenta en el límite de 90 días cada 180 junto con Schengen.
De mediados de mayo a agosto en Mykines, con barco desde Sørvágur, guía obligatorio y reserva anticipada.
¿Listo para viajar?
Guarda este itinerario en tu Galmund y lleva el cronograma, el mapa y el presupuesto contigo. Edita, comparte y sigue todo en el globo.
Guardar este itinerario en mi Galmund¿Ya estuviste allí?
Marca este viaje en tu globo y guarda tus fotos en el lugar donde las tomaste.
Marcarlo en mi globo