Ecuador · Galápagos · San Cristóbal · León Dormido · Santa Cruz · Puerto Ayora · Isabela · Sierra Negra · 11 min de lectura
7 días · 4 ciudades
Duración
7 días
Presupuesto estimado
US$ 1.300 a 2.200 por persona, sin vuelo
Mejor época
Diciembre a mayo, con mar más tranquilo
Visa
Sin visado para España y Latinoamérica
Este itinerario Galápagos 7 días es por tu cuenta, sin crucero: duermes en hotel en las tres islas habitadas y pasas de una a otra en lancha. La decisión que lo organiza es llegar por San Cristóbal y salir por Baltra, para no repetir travesía.
En resumen: San Cristóbal y el León Dormido, Santa Cruz con la Estación Darwin y las tortugas gigantes, Isabela con el volcán Sierra Negra. Tasas, época y comida están al final.
Una hora, gratis. El aeropuerto de San Cristóbal está a 2 km del centro de Puerto Baquerizo Moreno, a un taxi corto y barato. Al llegar, los guardaparques cobran la tasa de ingreso en efectivo: 200 dólares para la mayoría de extranjeros y 100 para ciudadanos del Mercosur y de la Comunidad Andina.
Deja la maleta y baja al malecón. En la playita del puerto, decenas de lobos marinos duermen en la arena, en las bancas y en las escaleras de los botes. Mantén dos metros de distancia y no uses flash: es norma del parque.

Al final de la tarde, gratis, a un kilómetro del malecón hacia el noreste. Es la playa donde la ciudad se baña después del trabajo, con lobos marinos en la arena y el faro en el horizonte.
Si llegas temprano, sigue por la misma calle hasta el Centro de Interpretación, gratuito, que cuenta la historia natural y humana de las islas, y por el sendero hasta el Cerro Tijeretas, mirador de las fragatas, a 1,5 km más.
El día entero, de 120 a 180 dólares con agencia local, con almuerzo y equipo. Reserva la víspera en una de las agencias del malecón. Es el mejor esnórquel de San Cristóbal: el barco para entre las dos mitades de la roca, donde pasan tortugas marinas, rayas y tiburones de Galápagos.
La mayoría de salidas incluye una playa, como Cerro Brujo o Puerto Grande, y la Isla Lobos, donde viven piqueros de patas azules. El agua es profunda y con corriente; si no nadas bien, pide chaleco.

Una hora al final de la tarde, gratis, a 3 km del centro, en taxi o en bicicleta por la vía al aeropuerto. Un sendero corto sobre la lava lleva a la playa, donde las madres amamantan a las crías.
Las iguanas marinas se quedan en las piedras negras tomando sol. Con mar tranquilo, la playa es buena para esnórquel con tortugas.

Dos horas. La lancha de las 7 h sale de San Cristóbal y llega a Puerto Ayora hacia las 9:30, por 30 a 35 dólares en efectivo. La estación está en el extremo este de la ciudad, a 20 minutos a pie del muelle.
La sala de exposición es gratuita y abre de 8 a 18 h. El centro de crianza Fausto Llerena, del parque nacional, muestra las tortugas gigantes de cada isla y el cuerpo embalsamado del Solitario George, el último de su especie; la visita guiada cuesta 10 dólares.
Dos horas por la tarde, después del check-in. Desde el muelle, toma el taxi acuático al otro lado de la bahía por un dólar y camina 20 minutos pasando por la Playa de los Alemanes.
La grieta tiene agua salobre, fría y transparente entre paredes de lava, con peces que se ven desde arriba. No se permite saltar desde las rocas. Vuelve antes de que oscurezca, cuando escasean los taxis acuáticos.
Toda la mañana, gratis. El sendero adoquinado de 2,5 km empieza en lo alto de la avenida Charles Binford; regístrate en la caseta, que abre a las 6 h. Ve temprano, antes del calor y de los grupos.
La primera playa, Playa Brava, tiene olas fuertes y corrientes: no te bañes ahí. Sigue hasta Playa Mansa, al final, protegida por el manglar, donde se nada con pequeños tiburones de punta blanca y se ven iguanas marinas en la arena. No hay comida ni sombra; lleva agua.
Dos horas y media, con entrada de 10 dólares, a 20 km de Puerto Ayora, en taxi con espera por unos 40 dólares. En la parte alta, las tortugas gigantes salvajes cruzan los potreros de las fincas buscando comida y agua.
La entrada incluye botas de caucho y un túnel de lava, una galería de cientos de metros formada al enfriarse la lava. Lleva una chaqueta ligera: la parte alta es más fresca y húmeda que la costa.

Dos horas y media por la tarde, de 90 a 120 dólares con agencia local. La lancha de las 7 h sale de Puerto Ayora y llega a Puerto Villamil hacia las 9:15, y en el muelle se paga la tasa municipal de 10 dólares. Por la mañana, báñate en la Concha de Perla, piscina natural gratuita junto al muelle.
La salida es guiada y va en bote al islote frente al puerto. El sendero pasa sobre la lava entre cientos de iguanas marinas y llega a un canal estrecho donde descansan los tiburones de punta blanca. Muchas salidas incluyen esnórquel con tortugas y lobos marinos.

Parada de 45 minutos, gratis, a la salida oeste del pueblo. Las pasarelas de madera cruzan la laguna salobre donde los flamencos se alimentan con la cabeza bajo el agua.
Si tienes tiempo, la misma vía lleva al centro de crianza de tortugas Arnaldo Tupiza, gratuito. Vuelve para ver el atardecer en la playa de Puerto Villamil.
De cinco a seis horas, de 55 a 67 dólares, siempre con guía del parque, que es obligatorio; el transporte y el refrigerio van incluidos. La salida es a las 7:30. Son unos 16 km ida y vuelta, sin subida fuerte, hasta el borde de una de las calderas más grandes del mundo, de unos 10 km de diámetro.
Por la mañana el borde suele estar con neblina, que se abre después. El sendero sigue hasta los campos de lava del Volcán Chico, con vista al norte de Isabela. Lleva protector, sombrero y dos litros de agua.

La tarde, en bicicleta alquilada en el pueblo por pocos dólares. Son 5 km de camino de tierra hacia el oeste, con paradas en las lagunas y playas de los Humedales.
El muro lo levantaron los presos de la colonia penal que funcionó en la isla entre 1946 y 1959, apilando piedras de lava sin otro fin que el castigo. Desde ahí un sendero sube al mirador del Cerro Orchilla, con vista a la costa sur.

Parada de 30 minutos, gratis, nada más llegar. Toma la lancha de las 6 h desde Isabela, que desembarca en Puerto Ayora hacia las 8:15; el mercado está a pocos pasos del muelle.
Los pescadores limpian el pescado en el mostrador mientras lobos marinos y pelícanos esperan las sobras a un palmo. Es la escena más fotografiada de Santa Cruz.

Cuarenta y cinco minutos, gratis, en la vía al canal de Itabaca. Son dos cráteres de hundimiento a ambos lados de la carretera, y un sendero corto rodea los dos por el bosque de scalesia, un árbol que solo existe en Galápagos, donde viven pinzones y el mosquero bermellón.
El taxi hasta el canal tarda unos 40 minutos; el cruce en bote al aeropuerto de Baltra cuesta un dólar y el bus del otro lado lleva a la terminal. Llega dos horas antes del vuelo.
Son tres tasas. La de ingreso al parque nacional se paga en efectivo en el aeropuerto de llegada: 200 dólares para extranjeros y 100 para ciudadanos del Mercosur y de la Comunidad Andina, como Argentina, Colombia y Perú. La Tarjeta de Control de Tránsito, de 20 dólares, se compra en el aeropuerto de Guayaquil o de Quito antes del vuelo, con prerregistro en línea. Isabela cobra otros 10 dólares en el muelle.
Los ciudadanos de España y de casi toda América Latina no necesitan visado para Ecuador. El equipaje pasa una inspección de bioseguridad antes del vuelo: no lleves frutas, semillas ni comida fresca.
De diciembre a mayo, en la temporada cálida, el mar está más tranquilo, el agua más templada y la visibilidad es mejor para el esnórquel; las lanchas entre islas se mueven menos. Llueve en chubascos cortos por la tarde.
De junio a noviembre, la corriente de Humboldt enfría el agua, que pide traje de neopreno, y el mar se agita más. A cambio hay más vida marina y es la época de cortejo de los piqueros de patas azules. Julio, agosto y diciembre son temporada alta.
Vuela a Guayaquil o a Quito y de ahí en vuelo doméstico a San Cristóbal, a 1 h 45 de Guayaquil. Este itinerario vuelve por el aeropuerto de Baltra, junto a Santa Cruz.
Entre las islas, las lanchas rápidas salen hacia las 7 y las 15 h, tardan de 2 a 2 h 30 y cuestan de 30 a 35 dólares en efectivo. Compra la víspera, elige la lancha de la mañana, que se mueve menos, y toma algo para el mareo una hora antes. Lleva efectivo: Ecuador usa el dólar estadounidense y los cajeros de Isabela fallan.
La comida de Galápagos es la de la costa ecuatoriana: pescado, camarón y plátano verde. En Puerto Ayora, el mejor sitio para cenar es la calle Charles Binford, la de los kioscos: por la noche las mesas salen a la calle y el pescado a la parrilla cuesta una fracción del precio del malecón. Lo que conviene evitar es comer solo en la avenida Charles Darwin, frente al puerto, más cara y de carta turística.
El ceviche ecuatoriano es distinto del peruano: el camarón o el pescado llega en un caldo de limón, tomate y cebolla morada, con canguil o chifles, hojuelas de plátano frito. Al almuerzo, los restaurantes sencillos sirven el menú del día, sopa y segundo, por pocos dólares.

El encebollado es la sopa de albacora con yuca y cebolla encurtida, que se come temprano y tiene fama de curar la resaca. Búscalo en los mercados y en los locales que abren a las 7 h.

El bolón de verde es la bola de plátano verde majado con queso o chicharrón, frita o al horno, el desayuno de la costa. En temporada de langosta, de septiembre a diciembre, los kioscos asan la langosta de Galápagos a precio de mercado.
Son suficientes para las tres islas habitadas por tu cuenta, con una salida en barco en cada una, sin correr: León Dormido en San Cristóbal, tortugas gigantes en Santa Cruz y el volcán Sierra Negra en Isabela. Lo que no cabe son las islas deshabitadas del oeste y del norte, a las que solo se llega en crucero.
Lo que quedó fuera y merece más días: Los Túneles, el mejor esnórquel de Isabela, con arcos de lava y caballitos de mar, que puede cambiar de lugar con Sierra Negra; las salidas de un día a Seymour Norte, Bartolomé y Plaza Sur desde Santa Cruz; y la Laguna El Junco, en la parte alta de San Cristóbal.
Si quieres sumar el continente, tenemos el itinerario de Perú, con vuelos de Lima a Guayaquil. Guarda este itinerario en Galmund para ajustar los días a tu calendario.
Precios verificados el 26 de septiembre de 2026. Consulta el valor actual en Parque Nacional Galápagos, tributo de ingreso · Consejo de Gobierno de Galápagos, tarifas por categoria · Fundação Charles Darwin, sala de exposição e Ruta de la Tortuga.
Entre 1.300 y 2.200 dólares por persona, sin el vuelo internacional, viajando por tu cuenta: hotel de categoría media en habitación doble, comida, vuelo de Guayaquil a Galápagos, tres lanchas, tasas y tres salidas. Solo las tasas suman 230 dólares para la mayoría de extranjeros y 130 para ciudadanos del Mercosur y de la Comunidad Andina: la del parque, la Tarjeta de Control de Tránsito de 20 dólares y los 10 del muelle de Isabela.
200 dólares para extranjeros mayores de 12 años y 100 para ciudadanos del Mercosur y de la Comunidad Andina, como Argentina, Colombia, Perú y Bolivia, pagados en efectivo a los guardaparques en el aeropuerto de Baltra o de San Cristóbal. Se suman 20 dólares de la Tarjeta de Control de Tránsito y 10 del muelle de Isabela.
Por tierra sale mucho más barato y permite ver las tres islas habitadas con salidas de un día. El crucero cuesta varias veces más, pero llega a islas deshabitadas como Fernandina y Genovesa, a las que no van las lanchas. Para un primer viaje de una semana, por tierra funciona bien.
Sí. En La Lobería y Playa Mann, en San Cristóbal, y en la Concha de Perla, en Isabela, los lobos marinos nadan cerca de quien hace esnórquel desde la playa. Mantén dos metros de distancia y no los toques.
La mayor parte del año, no: las agencias del malecón de cada isla venden las salidas la víspera. En julio, agosto y fin de año, reserva León Dormido y Sierra Negra antes, porque los grupos son pequeños y se llenan.
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