Calle estrecha de la ciudad amurallada de Cartagena, con fachadas de colores, balcones floridos y gente caminando

Bogotá · Zipaquirá · Medellín · Guatapé · Cartagena · 17 min de lectura

Itinerario Colombia 8 días: Bogotá, Medellín, Guatapé y Cartagena

8 días · 6 ciudades

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Este itinerario Colombia 8 días usa tres bases unidas por vuelos domésticos cortos: dos días en Bogotá, tres en Medellín con la excursión a Guatapé, y tres en Cartagena.

En resumen: La Candelaria y la Catedral de Sal, la Comuna 13 y la Piedra del Peñol, y la ciudad amurallada con las Islas del Rosario al final. Visado, época y dónde comer están en las secciones prácticas.

Día 1: llegada a Bogotá y La Candelaria a pie

Plaza de Bolívar: el centro histórico de Bogotá

Plaza central de Bogotá, rodeada por la Catedral Primada, el Capitolio Nacional y el Palacio de Liévano.
Foto: Javierleiva / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Sin entrada, 45 minutos, a 40 minutos del aeropuerto en taxi. La plaza es el kilómetro cero del país y permite ver los tres poderes de una vez: la Catedral Primada, el Capitolio Nacional y la alcaldía en el Palacio de Liévano.

Bogotá está a 2.640 metros de altitud, y el cuerpo lo nota. Haz el Día 1 despacio, bebe agua y deja Monserrate para mañana, cuando ya estés aclimatado.

Museo Botero: la colección que el pintor regaló al país

Museo en el barrio de La Candelaria con 123 obras de Fernando Botero y 85 de artistas internacionales, donadas por él.
Foto: Felipe Restrepo Acosta / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Entrada gratuita, 1 hora, cerrado los martes. Está a cinco minutos a pie de la plaza, ya dentro de La Candelaria.

En 2000, Fernando Botero donó al Banco de la República 123 obras suyas y 85 de artistas como Picasso, Monet y Dalí, con la condición de que la entrada fuera siempre gratuita y la colección nunca se vendiera ni se prestara. Por eso un museo de este tamaño no cobra nada.

Museo del Oro: 34 mil piezas y la balsa que se volvió leyenda

Museo del Banco de la República con la mayor colección de orfebrería prehispánica del mundo, incluida la Balsa Muisca.
Foto: Mariordo (Mario Roberto Durán Ortiz) / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Unos 5.000 pesos, 90 minutos, cerrado los lunes. Es el museo más importante del país y merece el tiempo completo.

Son 34 mil piezas de orfebrería prehispánica, la mayor colección del género en el mundo. La pieza central es la Balsa Muisca, una miniatura de oro de 19 centímetros hallada en 1969 dentro de una vasija de cerámica, que representa la ceremonia de posesión del cacique en la Laguna de Guatavita, la misma que se convirtió en la leyenda de El Dorado y que verás mañana.

Día 2: Monserrate, la Catedral de Sal y la laguna de El Dorado

Cerro de Monserrate: Bogotá entera desde 3.152 metros

Cerro de 3.152 metros sobre Bogotá, con el santuario del Señor Caído y acceso en funicular o teleférico.
Foto: Felipe Restrepo Acosta / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Unos 27.000 pesos ida y vuelta en funicular, 90 minutos. Sube a las 7h: después de las 10h la cola pasa de una hora, y la niebla suele cerrar la vista al final de la mañana.

El santuario del Señor Caído está a 3.152 metros, 500 por encima del centro, y es desde allí que se entiende la escala de Bogotá: la ciudad se extiende hasta donde alcanza la vista, sobre la sabana, con los cerros orientales detrás. Hay un sendero a pie de 1.500 escalones, pero no lo hagas el primer día en altura.

Catedral de Sal de Zipaquirá: una iglesia a 180 metros bajo tierra

Iglesia católica excavada dentro de una mina de sal en actividad, a 180 metros de profundidad.
Foto: Valefruit / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Unos 105.000 pesos, 2 horas, a 50 minutos en coche al norte de Bogotá. Es la atracción más visitada del país.

La catedral se excavó dentro de una mina de sal todavía en actividad, 180 metros bajo la superficie, y tiene naves, cúpulas y una cruz de 16 metros iluminada en azul, todo tallado en roca de halita. El recorrido empieza por las catorce estaciones del vía crucis, cada una en su propia cámara, y la temperatura se mantiene en 14 grados todo el año: lleva abrigo.

Laguna de Guatavita: donde nació la leyenda de El Dorado

Laguna circular en un cráter, sagrada para los muiscas y origen de la leyenda de El Dorado.
Foto: Ingeniera.viajera89 / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Unos 20.000 pesos, 2 horas con la caminata, a 1h15 de Zipaquirá. Solo se entra con guía, en horarios fijos, y está prohibido tocar el agua.

Esta laguna circular dentro de un cráter es donde nació de verdad la leyenda de El Dorado: el cacique muisca se cubría el cuerpo con polvo de oro y se sumergía aquí en la ceremonia de posesión, mientras el pueblo lanzaba piezas de oro y esmeraldas al agua. Los españoles intentaron drenar la laguna cuatro veces, y la marca de uno de esos intentos, un corte en el borde hecho en 1580, todavía se ve.

Día 3: de Bogotá a Medellín, la plaza y el museo de Botero

Plaza Botero: 23 esculturas de bronce en plaza abierta

Plaza en el centro de Medellín con 23 esculturas de bronce donadas por Fernando Botero.
Foto: Steffen Schmitz (more photos) / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

El vuelo Bogotá a Medellín dura 1 hora, y hay salidas casi cada hora. Sin entrada, 45 minutos en la plaza.

Las 23 esculturas de bronce fueron donadas por Botero a la ciudad con una exigencia: quedarían al aire libre, sin reja ni vigilancia ostensible, para que cualquiera pudiera tocarlas. Funcionó. Las figuras tienen partes lustrosas de tanto ser frotadas por quien pasa.

Museo de Antioquia: el acervo que Botero armó para Medellín

Museo en el centro de Medellín con la mayor colección de obras de Botero fuera de Bogotá.
Foto: Steffen Schmitz (more photos) / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Unos 25.000 pesos, 90 minutos, en la misma plaza. Si solo tienes tiempo para una cosa en Medellín el día de llegada, que sea esta.

El museo ocupa el antiguo Palacio Municipal y guarda la mayor colección de Botero fuera de Bogotá, además de obras de artistas antioqueños. La sala que suele detener al visitante es la que expone las dos versiones de Pablo Escobar Muerto, pintadas por Botero en 1999 y 2006, sobre un asunto que la ciudad tardó décadas en poder mirar de frente.

Día 4: la Comuna 13 y el bosque de Arví

Comuna 13: las escaleras eléctricas que cambiaron un barrio

Barrio en la ladera occidental de Medellín, con escaleras eléctricas públicas y murales de grafiti.
Foto: Bernard Gagnon / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Sin entrada para circular, 2h30 con guía local (unos 60.000 pesos). Ve en metro hasta San Javier y sube desde allí. Contrata guía de la propia comunidad, no agencia del centro.

En 2002 este fue el barrio más violento de Medellín, escenario de la Operación Orión. El giro empezó en 2011, con seis escaleras eléctricas públicas instaladas en la ladera, que redujeron una subida de 350 escalones a seis minutos y conectaron el barrio con el resto de la ciudad. Los grafitis que cubren las paredes cuentan esa historia de forma explícita, y los guías que la narran suelen haberla vivido.

Parque Arví: el bosque al que se llega en teleférico

Reserva natural de 16 mil hectáreas sobre Medellín, a la que se llega por la línea L del metrocable.
Foto: Paco Godoy / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Unos 12.000 pesos el metrocable más la entrada, 3 horas con el trayecto. Toma la línea K hasta Santo Domingo y cambia a la línea L.

El metrocable se construyó en 2004 como transporte público para los barrios de ladera, no como atracción turística, y esa es la gracia: subes junto a quien va a su casa. La línea L sigue otros 4,5 kilómetros sobre el bosque hasta el Parque Arví, una reserva de 16 mil hectáreas con senderos, mercado de productores y vestigios prehispánicos de caminos de piedra.

Día 5: la excursión a Guatapé y la Piedra del Peñol

Piedra del Peñol: 740 escalones hasta la mejor vista de Colombia

Monolito de granito de 220 metros junto al embalse de Guatapé, con una escalera en zigzag.
Foto: Dtarazona / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Unos 25.000 pesos, 90 minutos, a 2 horas en coche de Medellín. Sal a las 7h para llegar antes de los buses de excursión.

El monolito tiene 220 metros y una grieta natural, donde se encajó una escalera de 740 escalones en zigzag, pintada de blanco y rojo. Desde arriba se ve el embalse entero, un laberinto de brazos de agua y penínsulas verdes que se formó cuando el valle fue inundado en los años 1970. La subida lleva unos 20 minutos y no tiene sombra.

Guatapé: el pueblo de los zócalos pintados

Pueblo antioqueño conocido por sus zócalos, paneles de colores en relieve en la base de las casas.
Foto: Alejandro Rojas (SajoR) / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Sin entrada, 2 horas, a 15 minutos de la piedra. Aquí es donde almorzar antes de volver a Medellín.

Guatapé es conocido por sus zócalos: paneles en relieve pintados en la franja inferior de las fachadas, que empezaron como protección contra la humedad y se volvieron identidad del pueblo. Cada uno cuenta algo sobre la casa, la oveja del criador, el pez del pescador, la taza del caficultor, y la Calle del Recuerdo es donde están más concentrados.

Día 6: de Medellín a Cartagena, dentro de las murallas

Plaza de Santo Domingo: el corazón de la ciudad amurallada

Plaza del centro histórico de Cartagena, con la iglesia de Santo Domingo y la escultura La Gorda, de Botero.
Foto: Bernard Gagnon / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

El vuelo Medellín a Cartagena dura 1h15. Sin entrada, 1 hora en la plaza, mejor al final de la tarde.

La plaza lleva el nombre de la iglesia de Santo Domingo, de 1552, la más antigua de la ciudad, cuya torre salió torcida y la leyenda local atribuye al diablo. En medio de la plaza está La Gorda Gertrudis, escultura de bronce que Botero donó a Cartagena, y alrededor están las mesas de los restaurantes que se llenan cuando baja el sol.

Torre del Reloj: la puerta por la que se entra a Cartagena

Portal del siglo 17 con torre de reloj, entrada principal de la ciudad amurallada.
Foto: Bernard Gagnon / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Parada de 15 minutos, sin entrada, a cinco minutos a pie de la plaza. Es la postal de Cartagena y la foto obligatoria.

La torre amarilla del reloj se levantó sobre la Boca del Puente, que durante dos siglos fue la única entrada a la ciudad amurallada. El reloj suizo actual es de 1937. Al otro lado del arco empieza la Plaza de los Coches, antiguo mercado de esclavizados, hoy con el Portal de los Dulces y sus puestos de dulces de coco y tamarindo.

Getsemaní: el barrio que resistió la gentrificación y se volvió galería

Barrio fuera de las murallas de Cartagena, con grafitis, plazas de calle y la Plaza de la Trinidad.
Foto: Bernard Gagnon / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Sin entrada, 2 horas, cruzando la avenida desde la Torre del Reloj. Ve al final de la tarde y quédate para la noche.

Getsemaní quedó fuera de las murallas y por eso fue barrio de artesanos, pescadores y libertos, y hasta los años 2000 se consideraba peligroso. Hoy es lo opuesto al centro turístico: grafitis del suelo al tejado, paraguas y banderines cubriendo las calles estrechas, y la Plaza de la Trinidad, que de noche se convierte en una reunión espontánea con cerveza de nevera, baile y comida de calle.

Día 7: las Islas del Rosario y Playa Blanca

Islas del Rosario: el archipiélago de corales a 45 minutos en lancha

Archipiélago de 27 islas en el Parque Nacional Corales del Rosario, a 45 minutos en lancha de Cartagena.
Foto: Ben Bowes / Wikimedia Commons (CC BY 2.0)

Lancha desde el Muelle de la Bodeguita, unos 160.000 pesos con almuerzo, más 20.000 de tasa del parque. Salida a las 8.30, día entero.

Son 27 islas dentro del Parque Nacional Natural Corales del Rosario y San Bernardo, creado en 1977 para proteger uno de los arrecifes de coral más importantes del Caribe colombiano. El agua es transparente y poco profunda entre las islas, y los paseos paran para hacer esnórquel. Elige operador que declare la tasa del parque en el precio: quien no la declara suele cobrarla de nuevo al embarcar.

Playa Blanca, en Barú: la playa que justifica el día entero

Playa de arena clara y agua turquesa en la isla de Barú, a una hora de Cartagena.
Foto: Felipeortegag / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Incluida en la mayoría de los paseos en lancha, 3 horas, en la isla de Barú. También se puede llegar en coche, por carretera, en una hora.

Playa Blanca hace honor al nombre, con arena clara y agua turquesa, y es la parada que la mayoría de los barcos usa para el almuerzo. La advertencia es la insistencia de los vendedores de masaje, ostra y cerveza: un no firme lo resuelve, y conviene acordar el precio antes de aceptar cualquier cosa, incluida la hamaca.

Día 8: las fortificaciones de Cartagena y la vuelta

Las Bóvedas: las antiguas mazmorras convertidas en tiendas

Galería de 23 arcos construida en la muralla en 1798, que fue depósito militar y prisión.
Foto: Sgonzalezb / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Parada de 30 minutos, sin entrada, en el extremo norte de la muralla. Abre a las 9h.

Los 23 arcos se construyeron en 1798 pegados a la muralla, con paredes de hasta 15 metros de espesor, primero como depósito de munición y después como prisión militar. Hoy cada bóveda es una tienda de artesanía, y es el sitio más concentrado para comprar mochila wayúu y sombrero vueltiao sin recorrer la ciudad entera.

Castillo San Felipe de Barajas: la fortaleza que nunca cayó

La mayor fortaleza española de las Américas, levantada desde 1657 sobre el cerro de San Lázaro.
Foto: Bernard Gagnon / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Unos 30.000 pesos, 90 minutos, a 15 minutos a pie de Las Bóvedas. Lleva agua y sombrero: no hay ninguna sombra en la subida.

Es la mayor fortaleza que España construyó en las Américas, levantada desde 1657 sobre el cerro de San Lázaro y ampliada tras el ataque del almirante Vernon en 1741, cuando 3 mil defensores resistieron a una flota de 27 mil hombres. Por debajo hay una red de túneles diseñada para que cualquier sonido se propagara y delatara a quien se acercara.

Cerro de la Popa: el mirador más alto de Cartagena

Cerro de 150 metros con el Convento de Santa Cruz de la Popa y vista de toda la bahía.
Foto: Bernard Gagnon / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Unos 14.000 pesos, 1 hora, solo en taxi o tour (no subas a pie). Desde aquí son 20 minutos hasta el aeropuerto, lo que cierra bien el itinerario.

El convento de Santa Cruz de la Popa se fundó en 1607 en el punto más alto de Cartagena, a 150 metros, y el patio de flores con el pozo en el centro contrasta con la vista de fuera: la ciudad amurallada de un lado, los rascacielos de Bocagrande del otro y la bahía entera en medio. Es el mejor lugar para entender la geografía de la ciudad que has recorrido tres días.

¿Se necesita visado para ir a Colombia?

No. Los brasileños y la mayoría de pasaportes occidentales entran en Colombia sin visado para turismo por hasta 90 días, prorrogables por otros 90. Para los brasileños ni siquiera el pasaporte es obligatorio: la cédula de identidad sirve, siempre que esté en buen estado y se haya emitido hace menos de diez años.

En la práctica, lleva el pasaporte igual. Las aerolíneas a veces lo exigen, el sello de entrada ayuda si hay algún cuestionamiento, y el documento único evita discusiones en el mostrador de facturación.

Desde 2024 hay que rellenar el Check-Mig, un formulario online gratuito de Migración Colombia, entre 72 horas y 1 hora antes de embarcar, tanto a la ida como a la vuelta. Es rápido, pero quien lo olvida se enfrenta a una cola extra en el aeropuerto.

¿Cuál es la mejor época para viajar a Colombia?

De diciembre a marzo, y de julio a agosto. Colombia está sobre la línea ecuatorial, así que no tiene verano e invierno, sino temporadas de sequía y de lluvia, y eso es lo que de verdad cambia el itinerario.

Esas dos ventanas son las secas. En ellas Monserrate amanece despejado, la subida de la Piedra del Peñol no resbala y los paseos en lancha a las Islas del Rosario rara vez se cancelan por mar agitado, que es el motivo más común de que el Día 7 se caiga.

Abril, mayo, octubre y noviembre son los meses más lluviosos, con chaparrones diarios al final de la tarde en Bogotá y Medellín. Cartagena es calurosa todo el año, entre 28 y 33 grados, y allí la diferencia es más de humedad que de temperatura.

Un aviso sobre la altitud que vale más que el clima: Bogotá está a 2.640 metros y Medellín a 1.495. El itinerario empieza por la ciudad más alta a propósito, pero reserva el primer día para andar despacio.

Cómo llegar a Colombia y cómo moverse entre ciudades

Hay vuelo directo desde Brasil, y eso es lo que hace fácil este itinerario. Avianca une São Paulo, Río de Janeiro, Belo Horizonte y Manaos con Bogotá sin escala, y opera también una ruta estacional de São Paulo directo a Cartagena. Copa conecta por Ciudad de Panamá, con una escala. El vuelo directo a Bogotá dura unas 6 horas. Desde España, Bogotá tiene vuelo directo diario desde Madrid.

Dentro del país este itinerario usa dos vuelos domésticos cortos: Bogotá a Medellín en 1 hora y Medellín a Cartagena en 1h15. Avianca, LATAM Colombia y Wingo operan esas rutas varias veces al día, y comprados con antelación los tramos salen por 40 a 90 dólares cada uno. Hacerlo por carretera costaría 10 y 13 horas, respectivamente, y no cabe en 8 días.

En las ciudades, Bogotá y Medellín tienen metro y teleférico integrados, y en Medellín el metrocable es transporte común, no paseo. En Cartagena el centro histórico se hace entero a pie. Usa aplicación de transporte en vez de taxi de calle en las tres, y lleva pesos en efectivo para mercados, puestos y la entrada de atracciones menores.

Dónde comer en Colombia: platos típicos y qué evitar

La comida colombiana cambia por región más que en casi cualquier país vecino, y este itinerario pasa por tres cocinas distintas: la andina de Bogotá, la paisa de Medellín y la caribeña de Cartagena. Un almuerzo del día, el corrientazo, cuesta de 15.000 a 25.000 pesos y viene con sopa, plato, jugo y postre.

En Bogotá el plato es el ajiaco: una sopa espesa de tres tipos de papa, pollo desmenuzado y mazorca, servida con crema de leche, alcaparras y aguacate aparte, para que tú mismo lo añadas. Lo que da el sabor es la guasca, una hierba local sin sustituto, y por eso el ajiaco nunca queda igual fuera de Colombia.

Ajiaco bogotano servido en cuenco de barro, con pollo desmenuzado, mazorca y acompañamientos de crema y alcaparras
Ajiaco, la sopa de Bogotá. Foto: Bernard Gagnon / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

En Medellín es la bandeja paisa, y conviene saber en qué te estás metiendo: frijoles, arroz, carne molida, chicharrón, chorizo, huevo frito, plátano, arepa y aguacate, todo en el mismo plato. Es comida de trabajador rural del siglo 19 y alimenta a dos personas sin esfuerzo. Pide una para compartir.

Bandeja paisa completa, con frijoles, arroz, carne, chicharrón, huevo frito, plátano y arepa
Bandeja paisa, el plato de Medellín. Foto: TitiNicola / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

La arepa acompaña al país entero y cambia de forma en cada región: fina y sin relleno en Medellín, dulce y con queso derretido en la versión de chócolo, y frita con huevo dentro en la costa caribeña. En la calle, en Cartagena, busca la arepa de huevo y la limonada de coco, batida con pulpa y leche de coco, que es lo que salva la media tarde.

Arepas colombianas en la plancha, discos de maíz asados, típicos del desayuno
Arepas, el acompañamiento que atraviesa el país. Foto: Andreji / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Qué evitar: los restaurantes con carta plastificada y gente jalando clientes en la puerta alrededor de la Plaza de Santo Domingo y la Plaza de los Coches, en Cartagena, donde el mismo pescado cuesta tres veces más que a dos cuadras, en Getsemaní. En Playa Blanca, acuerda el precio de cualquier cosa antes de aceptarla, incluidos masaje, ostras y hamaca, porque la cifra suele cambiar después de servida. Y no compres esmeraldas a vendedor de calle en Bogotá: el comercio legítimo se hace en tiendas registradas, con certificado.

¿Cuánto cuesta un viaje de 8 días a Colombia?

Entre 1.300 y 2.100 dólares por persona, con precios comprobados en septiembre de 2026. Es de los destinos internacionales más baratos saliendo de Brasil, y el vuelo directo es buena parte de la razón.

El desglose: el vuelo internacional queda entre 400 y 800 dólares ida y vuelta, con promociones regulares por debajo de eso; los dos tramos domésticos suman 80 a 180 dólares; el alojamiento de categoría media cuesta de 45 a 90 dólares la noche, más caro en Cartagena que en Bogotá; la comida sale por 20 a 35 dólares al día; y las entradas del itinerario entero, sumando la Catedral de Sal, Monserrate, los museos, el metrocable, la Piedra del Peñol, San Felipe y el paseo en lancha a las Islas del Rosario, quedan entre 160 y 220 dólares, y solo el paseo en barco es casi un tercio de eso.

Conviene reservar margen para el cambio: el peso colombiano oscila bastante, y la mayoría de las atracciones cobra en efectivo. La tabla de arriba trae los enlaces oficiales para comprobar los valores actualizados antes de viajar.

¿8 días son suficientes para conocer Colombia?

Para el eje Bogotá, Medellín y Cartagena, sí, y con holgura. Ocho días cubren la capital con la Catedral de Sal, el giro social de Medellín, la excursión a Guatapé y los tres días de Cartagena sin ningún día apurado, porque los dos vuelos domésticos cuestan poco y resuelven en algo más de dos horas sumadas lo que la carretera tardaría 23.

Lo que queda fuera es el Eje Cafetero, y la elección es consciente. Salento, el Valle de Cocora y las fincas de café piden dos o tres días propios más un tercer vuelo, y las propias fuentes colombianas recomiendan 10 días para encajarlo todo. Si tienes ese tiempo, su lugar natural es entre Bogotá y Medellín.

También quedan fuera la costa de Santa Marta, con el Parque Tayrona, y Barichara, el pueblo de piedra de Santander que viene señalándose como el mejor conservado del país. Son dos extensiones obvias para un segundo viaje, no para este.

Quien tenga menos tiempo puede recortar el Día 2 entero y convertir el viaje en 7 días, perdiendo la Catedral de Sal y la Laguna de Guatavita. Lo que no conviene recortar es el Día 4: la Comuna 13 es la parte del itinerario que explica la Colombia de hoy, y no existe equivalente en ninguna de las otras ciudades.

Presupuesto estimado por persona

Vuelo internacionalUS$ 400 a US$ 800 (ida y vuelta, vuelo directo)
Alojamiento/nocheUS$ 45 a US$ 90 (categoría 3 a 4 estrellas)
Comida/díaUS$ 20 a US$ 35 por persona
Entradas y transporte localUS$ 160 a US$ 220 (Catedral de Sal, museos, Peñol, lancha)
Total estimadoUS$ 1.300 a US$ 2.100 por persona, 8 días

Precios verificados el 17 de septiembre de 2026. Consulta el valor actual en Catedral de Sal de Zipaquirá, sitio oficial · Museo del Oro, Banco de la República · Cerro de Monserrate, venta oficial de entradas · Fortificaciones de Cartagena, sitio oficial · Parque Arví, sitio oficial.

Preguntas frecuentes

¿Los brasileños necesitan visado para Colombia?+

No. Los brasileños entran sin visado por hasta 90 días, prorrogables por otros 90, y la cédula de identidad se acepta en lugar del pasaporte. Es obligatorio rellenar el formulario online Check-Mig entre 72 horas y 1 hora antes de embarcar, a la ida y a la vuelta.

¿Cuánto cuesta un viaje de 8 días a Colombia?+

Entre 1.300 y 2.100 dólares por persona, sumando vuelo directo, dos vuelos domésticos, alojamiento, comida y entradas, con precios comprobados en septiembre de 2026. Es uno de los destinos internacionales más baratos saliendo de Brasil.

¿Cuál es la mejor época para visitar Colombia?+

De diciembre a marzo y de julio a agosto, las dos temporadas secas. En ellas Monserrate amanece sin niebla y el paseo en lancha a las Islas del Rosario rara vez se cancela por mar agitado. Abril, mayo, octubre y noviembre son los meses más lluviosos.

¿Colombia es segura para los turistas?+

Las ciudades de este itinerario son seguras en las zonas turísticas, y Medellín ha cambiado radicalmente desde los años 1990. Las precauciones son concretas: usa aplicación de transporte en vez de taxi de calle, no exhibas el móvil y en la Comuna 13 contrata guía de la propia comunidad.

¿Cuántos días en Bogotá, Medellín y Cartagena?+

Dos días en Bogotá, tres en Medellín contando la excursión a Guatapé, y tres en Cartagena. Bogotá va primero a propósito, porque está a 2.640 metros y el cuerpo necesita un día más lento para aclimatarse antes del resto.

¿Merece la pena incluir el Eje Cafetero en este itinerario de 8 días?+

No en ocho días. Salento y el Valle de Cocora exigen un tercer vuelo doméstico y dos o tres días propios, y encajarlos significaría recortar Cartagena o Medellín. Con 10 u 11 días, el lugar natural del Eje Cafetero es entre Bogotá y Medellín.

Plaza de BolívarMuseo BoteroMuseo del OroCerro de MonserrateCatedral de Sal de ZipaquiráLaguna de GuatavitaPlaza BoteroMuseo de AntioquiaComuna 13Parque ArvíPiedra del PeñolGuatapéPlaza de Santo DomingoTorre del RelojGetsemaníIslas del RosarioPlaya Blanca, en BarúLas BóvedasCastillo San Felipe de BarajasCerro de la Popa

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